- ES-28079-AGP/RA-4217153
- Person
- fl.1582-1617
Noble y eclesiástico castellano
Noble y eclesiástico castellano
Eclesiástico, jurista y hombre de estado castellano.
Era hijo de Francisco de Laguna, quien, entre otros cargos de la administración hacendística, fue lugarteniente de la Contaduría Mayor de Hacienda, teniente de la Escribanía Mayor de Rentas y receptor de la Diputación de las Cortes.
Moreno Maisonave, Juan Ignacio
Nacido en Ciudad de Guatemala fue un jurista, senador y teólogo español, miembro del Tribunal de la Rota española, Cardenal Arzobispo de Valladolid y Cardenal Arzobispo Primado de Toledo.
Fue un humanista y obispo español, maestro del rey Carlos I de España, obispo de la diócesis de Canarias desde 11 de marzo de 1523, obispo de Salamanca desde 22 de junio de 1530, y obispo de Palencia desde 30 de mayo de 1537.
Nacionalidad francesa
En 1881 obtuvo el grado de Doctor en Teología y Doctor en Derecho Canónico.
Nacionalidad francesa
En su acción como obispo realizó grandes obras como la réplica de la Gruta de Lourdes en su pueblo natal de Wettolsheim y la ley de separación de Iglesia y Estado (1905)
Nacionalidad italiana
Educado en el Seminario de Viterbo y en Pío-Romano, así como en el Pontificio Ateneo Romano San Apolinar. Donde se doctoró en Filosofía, Teología y en Derecho canónico y civil
Illueca (Zaragoza), 1342 – Peñíscola (Castellón), 29.XI.1422.
Papa de Aviñón durante el Cisma de Occidente. Último papa de la obediencia aviñonesa durante el Cisma de Occidente. Nació en Illueca, Zaragoza, y falleció en Peñíscola (Castellón). Perteneciente a un noble linaje aragonés (los Luna), estudió en la Universidad de Montpellier y fue nombrado cardenal en 1375. Participó en el Cisma de Occidente, conflicto abierto por un Colegio cardenalicio de mayoría francesa que, aduciendo que la elección del italiano Urbano VI como papa se había realizado bajo presiones, eligió a otro papa, Clemente VII (1378). Detrás de esta rivalidad entre dos papas simultáneos, Urbano VI en Roma y Clemente VII en Aviñón, se escondía una sorda lucha entre franceses e italianos por el control de la Iglesia; y sobre todo una pugna por el poder en Europa, en plena Guerra de los Cien Años, entre Francia por un lado (apoyada por los reinos francófilos de la península Ibérica) e Inglaterra y el Imperio por otro (con Italia, Flandes, Hungría y los reinos escandinavos). Como hábil diplomático que era, el cardenal Luna se encargó de recabar el reconocimiento del papa de Aviñón por Castilla, Aragón, Navarra, Francia y Escocia, aunque fracasó en sus gestiones en Inglaterra, Irlanda, Flandes y Lieja. Al morir Clemente VII, los cardenales de Aviñón eligieron a Luna para sucederle, con el nombre de Benedicto XIII (1394). Se negó entonces a seguir la via cesionis que antes había preconizado, consistente en la renuncia simultánea de ambos papas para que el Colegio cardenalicio eligiera a un tercero; su intransigencia le hizo entrar en conflicto con Francia, que le retiró su apoyo. Desvalido ante el ataque de Francia y la insurrección de la población de Aviñón, el «papa Luna» se refugió durante cinco años en la fortaleza de la ciudad hasta que acudieron a rescatarle tropas aragonesas (1403). Se mostró incapaz de llegar a un acuerdo con los sucesivos papas de Roma (Bonifacio IX, Inocencio VII y Gregorio XII), y resistió con el solo apoyo de los reyes españoles hasta que, en 1409, se impuso la via cesionis y, sin su participación, el Concilio de Pisa les depuso tanto a él como a Gregorio XII y eligió un nuevo papa, Alejandro V. Muerto éste en 1410, le sucedió Juan XXIII, quien convocó un nuevo Concilio en Constanza (1417) bajo la influencia del emperador alemán, Segismundo de Luxemburgo. Dicho Concilio decretó la unidad de la Iglesia, condenó la corrupción de costumbres en que había caído la corte papal en los últimos tiempos y trató de purificar la doctrina contra las abundantes herejías que estaban surgiendo (como la de Jan Hus); Gregorio XII y Juan XXIII renunciaron en favor del nuevo papa que eligió el Concilio, Martín V, pero no así Benedicto XIII, quien se negó a acudir a Constanza y trató de imponer sus condiciones. En consecuencia, el Concilio le declaró antipapa, cismático y hereje. Castilla, Navarra y Aragón, así como los pocos cardenales que le quedaban, reconocieron a Martín V como papa, poniendo fin al cisma.
Fue el Papa nº 213 de la Iglesia Católica.
Noble genovés enviado a Nápoles en ayuda a Renato de Anjou que después pasó al bando de Alfonso V de Aragón y acabó como senador en Roma.
Estudio en las universidades de Padua y Roma, donde entró al servicio del cardenal Filippo Calandrini (hermanastro del papa Nicolás V).
ingresó en la Curia romana en 1473, al ser nombrado cardenal por su antecesor, el papa Sixto IV.
Segundo hijo de García II Fernández Manrique de Lara, que fue V señor de Amusco y adelantado mayor de Castilla, y de Urraca de Leyva.
Fue arcediano de Talavera y obispo de Orense bajo la protección de su tío paterno el arzobispo de Toledo Gómez Manrique; a la muerte de éste una parte del cabildo toledano le eligió para ocupar la archidiócesis toledana, mientras la otra se decantó en favor de Pedro Cabeza de Vaca, pero el papa Gregorio XI resolvió la disputa nombrado a tal efecto a Pedro Tenorio.
Juan García Manrique ocupó entonces el obispado de Sigüenza, siendo a la vez canciller mayor de los reyes Enrique II y Juan I; de allí pasó a la diócesis de Burgos, y de ésta fue promovido al arzobispado de Santiago de Compostela.
A finales del siglo XIV, enemistado con el arzobispo toledano Pedro Tenorio y descontento porque el rey castellano Enrique III hubiese reconocido el Papado de Aviñón, emigró a Portugal, donde con la mediación del rey portugués Juan I fue nombrado arzobispo de Braga y obispo de Coímbra
Papa nº 196 de la Iglesia Católica. Segundo papa del Pontificado de Aviñón.
Hijo de un zapatero de Cahors.
Estudió teología y leyes en Cahors, Montpellier y París; y después se convirtió en profesor de Derecgo en Toulouse.
El principal problema de su pontificado fue el enfrentamiento con el Imperio. En 1314 se había producido una doble elección al trono de Alemania, disputado entre Luis, duque de Baviera, y Federico, duque de Austria. El pontífice tuvo que intervenir en ese conflicto, que se prolongaría hasta 1322. En esa fecha Luis IV venció, en la Batalla de Mühldorf, a Federico quien renunció a su pretensión al trono en 1325.
En esta circunstancia, Juan XXII declaró una regencia en el trono alemán hasta que se solucionara el conflicto y se negó a reconocer a Luis de Baviera y lo excomulgó bajo la acusación de herejía, al haber ofrecido su protección a Guillermo de Ockham, a Marsilio de Padua y a Miguel de Cesarea (todos ellos, pensadores heterodoxos).
Tras la excomunión, Luis invadió los Estados Pontificios, y ocupó Roma, el 17 de enero de 1328 fue coronado como emperador por el prefecto laico Sciarra Colonna. El emperador depuso al Papa acusándolo de herejía y proclamando como nuevo Papa al franciscano Nicolás V, el primer antipapa italiano de la historia.
En el ámbito doctrinal trato de solucionar la postura sobre la visión beatífica.
Fue el papa nº 198 de la Iglesia Católica. Cuarto del pontificado de Aviñón.
Su papado estuvo muy influido por los intereses franceses. Nombró cardenales casi exclusivamente a franceses y compró Aviñón a Juana de Nápoles (1348). Protegió a Petrarca.
Pierre Roger fue elegido papa el 7 de mayo de 1342 y tomó el nombre de Clemente VI. Su pontificado estuvo caracterizado por un acentuado nepotismo y simonía.
Fue el Papa que compró la soberanía de Aviñón, la adquirió por 80.000 florines de manos de Juana I de Nápoles y Provenza el 9 de junio de 1348.
Durante su pontificado, concretamente entre 1348-1351, dió lugar a la pandemia de la peste negra.
En el ámbito internacional, el conflicto con el Imperio alemán continuó latente, hasta la excomunión de Luis IV de Baviera.
Acorde a su voluntad fue enterrado en la Abadía de San Roberto de la Chaise-Dieu.
Sánchez Fuente, Francisco de La
Eclesiástico español
Reformador de las comunidades mendicantes, junto a Císneros y Francisco Desprats. Fue el protector de Cristobal Colón.
Nació en el seno de una acomodada familia de Toro, por entonces una de las ciudades más nobles y principales del antiguo reino leonés, cuna de no pocas celebridades, tanto seculares como eclesiásticas, y lugar de acontecimientos importantes, sobre todo en la época de los Reyes Católicos, reinado en el que Deza vivió la mayor parte de su vida y en el que influyó decisivamente
Fue el papa nº 237 de la Iglesia Católica
Cardenal italiano.
Patriarca de Jerusalén colector general de la Cámara Apostólica. Colector general apostólico en España.
Prefecto de la Congregación para el Clero y Vicedecano del Sagrado Colegio Cardenalicio (1644)
Natural de Toledo. Pertenece a la familia Sosa.
Religioso de San Francisco, hijo del Convento de Salamanca.
Estudió Artes y Teología en la Universidad de Salamanca.
Tuvo gran relación con el Real Monasterio de las Descalzas Reales- promotor de la devoción de la Inmaculada Concepción-, especialmente tras ser enviado como embajador extraordinario de Felipe III, para la declaración del dogma de la Inmaculada en 1617.
Falleció en Aranda de Duero el 09-01-1618